El discurso político sobre la responsabilidad del acoso.

Cualquier semejanza con hechos reales, no es mera coincidencia. Basada en hechos reales, la presentadora Megyn Kelly reencarnada por Charlize Theron, quien con una narración con voz en off y rompiendo la cuarta pared, nos da un recorrido a través de los pasillos de la oficina de Fox News, dando detalle del alto y bajo mundo sobre esta emisora de noticias, un estilo que nos mostró The Big Short, y esto se debe a que comparten el mismo guionista, unas paredes llenas de moralismo y doble cara, una forma sutil de abordar un gran problema.

El filme nos cuenta tres historia, tres perfiles, tres personalidades y tres grandes presencias histriónicas. La principal, Megyn Kelly, una de las presentadoras principales de la cadena, que se ve envuelta en una riña con el entonces candidato Donald Trump, a quien ella ha cuestionado públicamente sobre su misógino comportamiento, una riña que empieza a costar caro, siendo víctima de ataques y acoso corporativo. Como segunda línea Gretchen Carlson (Nicole Kidman), una presentadora venida a menos y cuyo programa ha sido relegado al horario matutino por haberse negado a las insinuaciones de su reporte directo, aunque ella presiente su destino, el cual concluye con su despido, ha orquestado una demanda por acoso que será el inicio de una batalla, tanto corporativa como personal, el riesgo es alto, credibilidad, respeto y reputación, pero el precio por no hacerlo, lo es aún más. Y por último Kayla Pospisil, personaje ficticio representado por Margot Robbie, quien toma la postura más inocente al carecer de experiencia profesional, pero cuenta con la ambición suficiente para solicitar su propio programa a los altos mandos, pedir no cuenta nada ella cree, pero se dará cuenta de que esa línea está lejos de la realidad, viviendo de forma más cruda, lo que en verdad se requiere para lograr algo en esa empresa.

Y es aquí donde se encuentra Roger Alies, interpretado por John Lithgow, y escondido detrás de una máscara patriarcal, es aquel que lo ve todo y coordina, no sólo el destino de la comunicación, sino de sus voces, aquel que decide quién se queda y quién se va, pero todo tiene un precio, y la lealtad es aquello que él más valora, escondiendo obviamente lo que en verdad se requiere para satisfacer sus instintos y necesidades; un poder otorgado desde las más altas esferas políticas, tras haber sido el sucesor de Richard Nixon, Ronald Reagan y George W. Bush. Este es el asqueroso mundo de la industria periodística, donde las mujeres detrás del maquillaje ocultan la humillación, dudas y resignación, pero del que emergen las posturas y discursos feministas, no sólo en contra de los colegas, sino del sistema.

Un sobrio realismo contemporáneo sobre el acoso, que, si bien pone el dedo sobre la llaga, nunca llega hacer daño, pero si sugiere que la responsabilidad no sólo recae en quien lo comete o lo sugiere, sino en quien, por ambiciones de poder, lo contiene y no lo denuncia (sin importar el género). Una muestra de este asqueroso e impotente mundo de misoginia y violencia de género que guarda en las calladas e inmorales cuatro paredes de una oficina, el destino de las mujeres que estén resignadas a aceptarlo.

Bombshell, EU, Canadá 2019

Dirige: Jay Roach

Guion: Charles Randolph

Fotografía: Barry Ackroyd

Duración: 109 minutos

Por santi2099

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