Ingrid Goes West - Crítica - Boletito del Cine

Ingrid Goes West. El sentido de pertenencia es el motor que te lleva a lugares nunca imaginados.

El director Matt Spicer nos entrega su segunda cinta, y esta trata al igual que la anterior, acerca de las relaciones humanas que se tornan perturbadoras. Aubrey Plaza interpreta a Ingrid, una joven que se nos presenta asistiendo a un evento en donde agrede de manera violenta a la que pensamos es “su mejor amiga”. A partir de ahí, la vemos dañada, lastimada, perturbada por estos hechos, tal vez su acto no tiene ningún a justificación, a pesar de que nos enteramos que es una persona que acaba de vivir la pérdida de su madre, hecho que tal vez pudo marcarla o tal vez no, tal vez solo estamos frente a una mujer con problemas psicológicos que van más allá de eso.

De pronto hace su aparición el segundo protagonista de esta cinta que son las redes sociales, ese espacio que permite a todos expresarse, manifestarse y vivir la “vida que todos envidiarían”, ese lugar en donde podemos ser alguien más, en donde el límite para compartir lo pones tú, en donde “pertenecer” y ser “aceptado” son los principales objetivos que todos buscan. En este universo, Ingrid “conoce” y comienzas a “seguir” a Taylor (Elizabeth Olsen), nuestra tercer parte del ensamble en este elenco, y al revisar su perfil vemos como nuestra protagonista se interesa por su estilo de vida, por sus experiencias, por su comida, por sus hábitos, por lo que ella ha encontrado una nueva meta en su vida, conocerla en persona y entablar lo que será una amistad sólida.

Ingrid Goes West - Crítica - Boletito del Cine

A partir de aquí,  la cinta nos presentará todos los actos que Ingrid es capaz de hacer para lograr pertenecer a ese mundo que solo era visible en redes sociales, desde mudarse de estado, hasta frecuentar los mismos lugares que postea su “nueva mejor amiga” Lo interesante aquí es que al parecer Ingrid no es la única beneficiada aquí, ya que Taylor no es lo que aparenta en sus “redes”, lo que es bastante normal, y está fascinada con ver que hay personas como Ingrid que le pueden alimentar el ego no solo con un “like” sino con experiencias y pláticas, y así ambas están alimentando un monstruo en su interior y encuentran cierta satisfacción en esto.

La falsedad con la que se originó su amistad, las llevará a vivir situaciones que ponen a prueba y a cuestionarse a ellas mismas si realmente son quien deberían ser, las máscaras sociales que manejan en sus diferentes círculos, las hace seres difíciles de en encasillar en uno u otro estereotipo.

Matt Spicer le da el ritmo perfecto a su relato, y cada secuencia fue cuidada con algunos destellos de encuadres luminosos, secos en ocasiones, panorámicas dignas de algún buen road movie, una iluminación natural en donde el sol le otorga más realismo a su historia.

Ingrid Goes West - Crítica - Boletito del Cine

Para la parte final, el director utiliza algunos clichés y recursos antes vistos, pero dentro de todas estas secuencias nos prepara para presentarnos lo que es su argumento definitivo, y ahí es donde la película toma un valor especial, ya que había una parte dentro del universo que no había hecho ninguna participación activa, era solo un espectador más, y ese personaje que nos presenta al final  es, la sociedad, y ellos también tendrán algo que decir acerca de Ingrid, en ese punto de visita es donde vemos cómo esto se convierte en una crítica al modelo de interacción que se vive en la actualidad, ese ecosistema deforme, en donde puedes trascender con el apoyo superficial de tus seguidores y de gente que falsamente cree conocerte.

Aubrey Plaza deja de lado todos esos papeles cómicos que la han hecho ganarse un lugar en la industria y nos da una interpretación sobria y con momentos de locura, distribuidos de manera eficiente lo largo de la cinta, mientras que Olsen se siente “acartonada” , se siente artificial, se nota vacía, todas esas características que requieren su personaje, el resto del elenco tiene contadas apariciones pero no por eso menos importantes y todos los que rodean a ambas durante el desarrollo de Ingrid Goes West lo hacen bien para que toda esta aventura llegue con bien a su destino final.

Ingrid Goes West, EU, 2017

Dirige: Matt Spicer

Guion: Matt Spicer y David Branson Smith

Fotografía: Bryce Forther

Duración: 98 minutos

Por MGM

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