Lovesong- Crítica - Boletito del Cine

Lovesong. La amistad y el deseo pueden ser caminos a la libertad.

So Yong Kim con esta cinta nos invita a explorar cómo ne cualquier punto de tu vida aún eres capaz de tener nuevas sensaciones y nuevas ilusiones, esto a pesar de lo mucho que hayas recorrido en tu camino.

Lovesong nos presenta a Sarah (Riley Keough), una mujer que se encuentra en una etapa de su vida en donde está criando a su hija que es muy pequeña y quiere disfrutar al máximo esta situación, pero le gustaría que fuera la misma sensación que experimentara su pareja, la cual, no tiene el más mínimo interés en esto, él esta enfocado en ser proveedor y su trabajo es su prioridad y sabe que es importante cumplir con eso para poder generar tranquilidad a Sarah y a su pequeña.

Sarah, como cualquiera, para esos momentos en donde siente que no existe un rumbo, que no tiene más que aportar con su estilo de vida actual, en esos momentos en donde siente que la mediocridad y el estancamiento se apoderan de todo su ser, para esos momentos, para eso tiene a su mejor amiga Mindy (Jena Malone), y ella se encargará de darle frescura y espontaneidad a su vida que al parecer no tiene emoción alguna.

Lovesong- Crítica - Boletito del Cine

La historia nos mostrará momentos entre Sarah y Mindy, que suceden druante viajes en carretera, fiestas, reuniones, comidas y esos momentos definirán para Sarah lo que ha estado buscando durante estos últimos años, ella quiere senitr esa libertad esa relajación, ese fluir con la vida que solo Mindy la ha hecho saborear. Por su lado Mindy, sigue dejando que la vida le indique que debe hacer, no tiene metas definidas, ella solo quiere disfrutar y que mejor que con su amiga Sarah, que además, se ha convertido en ese ser inalcanzable que la complementa a la perfección.

El poder ver como dos personas como Sarah y Mindy se complementan, nos entrega aires de crueldad, ya que por la etapa en la que se encuentra Sarah, parece poco probable que puedan llegar  estar juntas, parece casi imposible el solo pensar que Sarah dejará todo para poder ir con Mindy y así seguir sintiéndose plenas.

Para la segunda mitad de Lovesong ya han pasado años, Sarah ha dejado atrás esos momentos de inseguridad, esos momentos de indecisión que vivió con Mindy, ya al parecer no hay dudas, ya esa flama se ha apagado, y solo lo logró como mejor sabe, aislándose y cortando todo contacto con ese ser que le mostró que la vida puede ser algo más que conformismo, responsabilidades y estancamiento.

Lovesong- Crítica - Boletito del Cine

Ha llegado el momento de ir a la boda de Mindy, y eso Sarah lo ve como una gran oportunidad para volverse a encontrar, pero también para tener ese cierre que le quedó a deber a su amiga, a su amante, a su cómplice, a su complemento.

El reencuentro puede ser algo cruel, algo frío, algo extraño, puede acumular todo lo anterior pero también puede ser reconfortante, y para dos seres que no han dejado de amarse puede ser el momento ideal para, ahora sí, llegar a esa plenitud. La cámara de Son Yong Kim capta a la perfección todas estas sensaciones, se maneja de una manera sutil alrededor de sus dos protagonistas, y nos hace ver, cómo puede pasar mucho tiempo, podemos tomar caminos distintos, podemos olvidarnos de ciertos sentimientos, pero la conexión con “ese ser” no desaparece, y por eso, solo por eso, es que vale la pena vivir reencuentros y vale la pena dejarnos a nosotros mismos sentir, y abrirnos con ese alguien que está dispuesto a explorar lo que sea contigo, y cuando nos unimos con esta persona, es algo que se queda para siempre.

Lovesong, EU, 2016

Dirige: So Yong Kim

Guion: So Yong Kim y Bradley Rust Gray

Fotografía: Guy Godfree y Kat Westergaard

Duración: 84 minutos

Por MGM

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