Mistress America, el cine independiente y neoyorquino más vivo que nunca.

Una de las parejas que ha despertado el reflejo independiente y bohemio de Nueva York, cómplices en la evolución desde Greenberg (2010) y pasando por una más idealizada Frances Ha (2012), y que, en esta última colaboración, Mistress America, explotan y seducen la conexión entre la cámara, el personaje y el guion, y que imprimen el sello definitivo de su relación, tanto dentro como fuera del rodaje.

Tracy (Lola Kirke) es una adolescente aterrizando a la universidad en Nueva York, y que se ve abrumada y un poco decepcionada tanto por su citadino desenlace, como por su sueño de ser escritora, un recurso que durante toda la cinta nos describe a su protagonista, Brooke.

Brooke (Greta Gerwig) se convertirá en la nueva hermana y ahora amiga de Tracy, ya que sus padres contraerán pronto matrimonio, la psique de Brooke es un atractivo manojo de torpezas, una niña atrapado en el cuerpo de una treintona, aparentemente cosmopolita, intentando madurar, no de afrontar las responsabilidades, sino de abrirse camino, con una identidad propia y clara, vemos mucho de Woody Allen, ansiedad, excentricidad, ingenio y sofisticación.

Mistress America - Crítica - Boletito del Cine

Aquí es donde el director se pone al servicio de su estrella, de retratar el brillo de su personalidad, una antiheroína que promete fama y victorias que no conseguirá, pero el intento siempre es más divertido y entretenido; la máscara de su simpleza es el mejor engaño para el espectador, con crisis existenciales y de soledad, que claramente subrayan un retrato juvenil que no envejece.

Un segundo acto como ejercicio teatral estructurado a la medida, orgánico en su narrativa y con un desarrollo dinámico, ágil y explosivo; un ejercicio de comedia que explota la teatralidad de su montaje, de largos planos que llenan las personalidades, las actuaciones y su interacción, un vertiginoso camino que explora la farsa y los bordes sutilmente dramáticos de una amistad aparentemente traicionada.

Mistress America - Crítica - Boletito del Cine

El dúo Baumbach-Gerwig nunca estuvo más vigente, nunca fue tan fresco, compuesto y efectivo, él, detrás de la cámara estructurando el montaje en escena y ella, con un sello autoral encantador, el cual esconden detrás de la máscara, del reflejo cosmopolita de su ciudad y sus personajes, una historia sofisticadamente sencilla pero compleja en su propuesta y desarrollo, de temperamentos, de corazón y de ingenio puro.

Mistress America, EU, 2015

Dirige: Noah Baumbach

Guion: Noah Baumbach y Greta Gerwig

Fotografía: Sam Levy

Duración: 84 minutos

Por santi2099

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