Adam Sandler aprendió a dejar de ser él mismo… y apareció el actor.

Josh y Benny Safdie después de entregarnos la explosiva, caótica y desgarradora “Good Time” en 2017, nos traen ahora la historia de un joyero en NY de nombre Howard Ratner. Para interpretar al protagonista de esta cinta, los jóvenes directores eligen a Adam Sandler, a quien todos conocemos por su largo historial en comedias, que si son curiosos, encontrarán películas protagonizadas por Adam desde 1994, encumbrándose en 1996 por su trabajo en “Happy Gilmore”, todo esto después de hacerse de un nombre y carrera dentro de Saturday Night Live desde 1990 como parte de la alineación permanente de comediantes del show.

Hablando ya de Uncut Gems, aquí la historia narrará como Howard (Sandler) un joyero que vive al límite, está por hacer uno de los más grandes negocios con una joya que es “invaluable”, y posiblemente esta gema es la que cambiará para siempre la suerte de nuestro protagonista. En esta gema están puestas todas las esperanzas de Howard para salir de los muchos problemas que tiene de deudas y negocios “callejeros” que lo han venido persiguiendo desde hace mucho tiempo.

Lo más increíble es cómo los directores logran crear una atmósfera caótica alrededor de Howard, un ambiente cambiante en todo momento, impredecible, saturado, salvaje, que parece querer comerse a Howard en todo momento, y así es como comenzamos a ser empáticos con el protagonista, todos sabemos perfectamente que no está actuando de manera correcta, no está pensando bien cada paso que da, simplemente está tomando las decisiones que él cree son las mejores en los pequeños momentos que le da la vida para reaccionar.

La cinta ilustra este mundo de “joyeros” como una selva urbana adornada de una gran variedad de brillantes y de comerciantes hambrientos, pero ver como ese ambiente se transforma con cada decisión de Howard es un gran acierto de los directores, ya que nunca es una escenografía fija, sino es un medio ambiente variable y que toma distintos tonos en cada etapa de este viaje. Desde el inicio de la película, Howard tiene claro que su objetivo es realizar la “jugada maestra” con esta gema que acaba de obtener, y nada ni nadie, incluidos mafiosos, familiares, jugadores de la NBA (Kevin Garnett), empleados, amante, socio, ni todos los ingredientes que condimentan está historia, harán que él se rinda. Es cínico, estafador, cruel, frío, insensible, engaña como si fuera un reflejo, como si fuera respirar para él, cada movimiento que hace lo acerca a su meta, tal vez no sean los mejores métodos para lograrlo, pero también a lo largo de la cinta entiendes que este es un monstruo creado por su atmósfera, su medio ambiente lo ha forjado, y por esa razón a pesar de lo torpe y desesperante que pueda ser, nosotros estamos con él en este viaje y queremos saber qué sucederá y hasta cierto punto queremos cuidarlo y advertirle que todo estará bien.

Sandler es magistral, se convierte en este monstruo que los directores querían, se transforma sin necesidad de maquillaje ni de cambios drásticos de peso, su éxito es que entiende cada punto, cada ángulo que construye a este personaje tan rico en matices, actitudes, moralidad, valores, entiende que Howard es un coctel constituido y creado para generar caos, es una bomba nuclear, esta bomba está a segundos de estallar, esta bomba no tiene instrucciones, esta bomba sabe que explotará, sabe cuál es su propósito pero no mide las consecuencias de su accionar, sabe que ha llegado el día, su día, y Sandler entiende que él es el indicado para activar este aparato de destrucción, y lo llevará de manera valiente hasta el final de la película.

El final es bello, espeluznante, reflexivo, impredecible, y cuando piensas que cada pieza de esta gema están ya definidos, los directores te muestran que con un poco de luz adicional proyectada sobre esta “piedra”, te permitirá notar más detalles de los que esperas, más colores, más sensaciones y que no solo hay millones de tonos para definir algo en la vida, sino que aún puedes sorprenderte de todo lo que eres capaz de percibir con un poco de luz.

Uncut Gems, EU, 2019

Dirigen: Benny Safdie y Josh Safdie

Guion: Ronald Bronstein, Josh Safdie y Benny Safdie

Fotografía: Darius Khondji

Duración: 135 minutos

Por MGM

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